Paula Valdeón Lemus & Miquel Poce Díaz

en Casa de Velázquez

Esta exposición es la continuación del proyecto AQUÍ Y AHORA, cuyo origen se encuentra en la colaboración entre la plataforma independiente AIR, Imanol Marrodán y la Galeria Blanca Soto.

Catálogo

Tras una convocatoria abierta y una exposición en la Galería Blanca Soto en diciembre 2019 – enero 2020, esta etapa materializa la colaboración de la Casa de Velázquez, invitando a dos artistas seleccionados para exponer en sus instalaciones de la Ciudad Universitaria de Madrid.

“DESPRENDERSE” da así vía libre a Miquel Ponce y Paula Valdeón Lemús, dos artistas visuales cuyas líneas de trabajo tienen en común el indagar lo escondido, la materia y la memoria.

«La idea de desprenderse posee la materialidad de un tiempo preciso, de un cuerpo que cae, que se separa y deja de ser. Esta calidad tangible de lo temporal es lo que nos otorga la sensibilidad para alejarnos de lo bidimensional y acercarnos a una pintura que se plantea en muchas ocasiones desde sus materiales. Una pintura que contiene la huella de ese desprendimiento y que muestra los signos de un hecho anterior»

Miquel Ponce Díaz que surge de la colaboración y unión de dinámicas y esfuerzos conjuntos de diversos agentes e instituciones del mundo de la creación contemporánea que tienen como punto de encuentro el marco del evento Aquí y Ahora (AyA) con el lema Reexistir de esta última pasada edición 2019-20.

AyA tiene su origen y diseño en la colaboración entre la plataforma independiente AIR (Arte Independiente Revelador) y la Galería Blanca Soto. La convocatoria AyA da a ver los distintos aspectos creativos que fluyen en las diversas y plurales dinámicas de investigación del pensamiento creativo contemporáneo actual. Esta iniciativa pretende así mostrar y difundir, a través de diversos canales, los proyectos de creadores que están trabajando en el momento presente influenciados inevitablemente por una realidad y contexto presente.

De esta idea, la de mostrar infinitas-posibles variables de una realidad múltiple, nace la necesidad de comunicar estas nuevas experiencias propuestas. Y es gracias a la colaboración con la Casa de Velázquez que ha sido posible organizar este evento expositivo con dos de los creadores que han participado en la presente edición de AyA Reexistir expuesta y promovida desde la Galería Blanca Soto.

El punto estratégico en la filosofía del evento AyA (la presente es la edición 8) ha sido relacionar y difundir conceptos en distintos planos de nuestra múltiple y compleja estructura habitada para mostrar dichas investigaciones que surgen desde la inteligencia creativa y sus posibles relaciones, aplicaciones y usos en diversos contextos dentro del ámbito social, político y económico.

En AyA y en la plataforma transversal independiente AIR pensamos que el ámbito de la creación contemporánea es un laboratorio, un campo experiencial de pruebas, de ideas susceptibles de ser aplicadas en diferentes niveles y aspectos que configuran nuestro entramado vital humano. De ahí que este ámbito cuya influencia latente, y oculta, sea uno de los pilares fundamentales motrices que, de manera determinante, contribuyen poderosamente a construir, junto con la ciencia y la filosofía, las nuevas configuraciones y modificaciones necesarias, posibles en el sistema para una mayor adaptación, organización y control.

La Cultura, paradójicamente una línea de formación de pensamiento liberador generador de progreso, es también hoy un amplio, basto, confuso e indeterminado laberinto; es el medio de instrucción y control social desde el cual se destilan y filtran los diversos hilos y conductas de diferentes comportamientos en los hábitos y roles sociales. Es el principal elemento modulador de la conducta humana en nuestras sociedades económicamente liberales, evolucionadas y racionalistas, desde donde se da sentido e intención a la vida colectiva formando al ciudadano libremente obediente.

Desprenderse es una singular metáfora que pone de relieve la necesidad, precisamente hoy más que nunca, de hacer una reformulación de valores simbólicos y prácticos con los que, ligeros de equipaje, afrontar el presente para construir el futuro, liberándonos de todo aquello superfluo que lastra y limita nuestra experiencia vital, conscientes por fin, de nuestra condición efímera y transitoria.

Despojar y rascar las capas innecesarias prescindibles y que ocultan las múltiples verdades de la verdad, para reutilizar y poner en valor aquello aparentemente inútil y desechable pero que ahora extrañamente se convierte en algo esencial y trascendente con lo que se puede construir un mundo nuevo y posible desde nuestra experiencia y percepción vital personal e individual.

Curiosamente y de manera premonitoria, antes del colapso producido por este virus (COVID-19), para AyA imaginé como lema de la convocatoria la palabra Reexistir.

Y debajo de esta palabra vive de manera latente, otra palabra que brota, renace y fluye cuando la pronuncias una y otra vez, expandiéndose una en otra, creciendo y sumándose ambas en su eco. Tal podrían representarse la primera como voluntad y la segunda, oculta, pero latente, brotando con profunda determinación.

Reexistir es una palabra inexistente en nuestro diccionario y vocabulario de la lengua castellana. Un término que conceptualmente no es posible desde nuestra filosofía de la razón capitalista neoliberal y teológica: Nos dice que no podemos volver a existir de nuevo; que no hay vuelta atrás ni segundas oportunidades.

Por último citaremos esta conclusión de la filósofa Marina Garcés en su manifiesto Nueva ilustración radical (2017) como aproximación y posible objeto y definición de lo que probablemente sea hoy la necesidad y función de las investigaciones en la creación contemporánea presente. Algo aplicable a cualquier pensamiento consciente desde su rutina y devenir cotidiano. (Crear es existir, existir es crear): No os creemos, somos capaces de decir, mientras desde muchos lugares rehacemos los hilos del tiempo y del mundo con herramientas afinadas e inagotables.

Blanca SotoDESPRENDERSE