Pinta New York 1

Colectiva

CREADORES PARTICIPANTES

Fabiano Gonper, Agustina Núñez, José Gabriel Fernández, José Vera Matos , Giancarlo Scaglia, José Luis Serzo, Luis Quintero

Fabiano Gonper

O Manipulador muestra dibujos sobre tela de ejecutivos sin rostro (símbolos de poder estereotipados con sus ”uniformes” jerárquicos) a los que se les ha sustraído los rasgos faciales y que el artista recoge de imágenes reales de los medios de comunicación. Son obras con gran número de figuras realizadas con línea negra sobre fondo blanco, que el artista vela con voile, tela que cubre toda la obra y suaviza el dibujo. La intensidad de estas obras radica en la convivencia  agolpada de escalas de las figuras, de sus superposiciones y de las relaciones que se establecen entre ellas. Multitud de rostros inexpresivos, diferentes cuerpos gesticulantes nos interpelan tras un velo, se nos presentan como el mismo elemento, las mismas actitudes y el mismo lenguaje no verbal del poder.

Agustina Núñez

Continuas referencias a la mente animista del niño y la literatura infantil nutren la obra, tomando como característica principal poder representar aquello que permanecía oculto. Como la personificación de un sueño próximo a una pesadilla.

Transgrediendo los límites convencionales, los dibujos apelan a la memoria colectiva con imágenes de un grotesco realismo, de amenazante naturaleza, pero de factura siempre elegante, dejando al espectador participar de lo ambiguo e inestable de la obra.

José Gabriel Fernández

En las obras de los últimos años propongo una lectura corporal íntima de la escultura a través de geometrías inmaculadas y volúmenes desnudos que despiertan un diálogo del cuerpo con la obra. Los bordes y contornos precisos que definen estas esculturas y relieves parecen desdibujar su naturaleza acromática y gravitas, impartir un aura de quietud e intemporalidad al conjunto, al tiempo que les da una calidad ligera y etérea, ingrávida e inmaterial a pesar de las dimensiones imponentes de algunas de las obras. Silenciosas pero potentes con energía, estas figuras y formas penetran, modulan y mutan de una a otra, de lo negativo a lo positivo, del reposo al movimiento en un diálogo sensual entre sí.

José Vera Matos

La democratización de los símbolos, la indeterminación y el consumo de lo efímero, representan algunas de las principales características del mundo contemporáneo. Estas particulares características, a su vez, son generadas por la mala administración de tecnología, la ausencia de discursos coherentes y la exacerbada búsqueda de placer.
Frente a estos fenómenos José Vera se reconoce como parte activa y constitutiva de esta realidad. En este trabajo, nos muestra imágenes en primeros planos, que abarcan en su gran mayoría símbolos representativos de la cultura occidental. Manuel Ramos Van Dick​

José Luis Serzo

“Los Sueños de I Ming, el pequeño amarillo” continua expandiendo el mundo paralelo que Serzo lleva desplegando hace años con ayuda de todas las herramientas y disciplinas que tiene a su alcance. Disciplinas por las cuales éste artista parece moverse con total soltura y conocimiento de causa.  Del dibujo a la pintura, de la fotografía a la escultura, del vídeo a la instalación, todas ellas aglutinadas con la propia literatura como hilo conductor, configuran lo que a Serzo más le caracteriza: sus grandes y entrañables exposiciones-relato.

José Luís Serzo apuesta por un registro más íntimo y profundo, si cabe, en lo que respecta a cada una de las piezas por separado, consiguiendo concentrar en cada obra-anécdota, una contundencia plástica  y un oficio humilde, reflexivo. Unas obras que, de nuevo, consiguen situarse en ese punto donde el discurso y una conciencia actual conviven felizmente con las voces del pasado, lo eterno, lo universal.

Nos presenta, una vez más, un trabajo exigente con un trasfondo humanista; una imaginación desbordante para llevar a cabo una historia vital, espiritual y optimista. Una exposición, en definitiva, rica en citas y alusiones (al cine, a la literatura, al cómic o a la propia historia del arte) para trasmitir un mensaje esperanzador e idealista ciertamente revolucionario para los tiempos que corren.

Luis Quintero

Como viene siendo habitual en su trabajo, Luis Quintero presenta en esta ocasión una obra escultórica de tradición clásica y gran factura que hibrida diferentes materiales como el marfil, la madera, el bronce, la terracota, etc…  Materiales que trata con oficio de artesano al servicio del conocimiento, principio fundamental en su obra. Un conocimiento que se identifica con la vida y que reside simbólicamente en la cabeza (receptor tanto del conocimiento como del alma humana) de ahí la importante presencia de esa parte tan significativa del cuerpo humano en la producción escultórica del artista gaditano.  Ejemplo de ello son: Maeternidad, N.A.C.E.R, La Muerte por delante, recordando a Magritte,  etc…

Quintero, del mismo modo, aborda con ironía y de forma implacable aspectos y actitudes humanas mediante fábulas y símbolos; este es el caso de Edipo y la esfinge, Contraesopo, el iluso, mesa para princesas, etc…  Este empleo del lenguaje simbólico permite al artista una comunicación ingeniosa que invita al espectador a indagar en la obra buscando los vestigios de su significado, en muchas ocasiones polisémico, que convida a la reflexión y al detenimiento.

El empleo de acrósticos en un gran número de piezas otorga al artista la posibilidad de dotar de diferentes lecturas cada trabajo, mediante un sencillo y directo juego con quien se enfrenta a sus esculturas.  Esta mezcla de juego, ironía y referencias a otras fuentes de conocimiento como la ciencia, la religión, la poesía, etc… hace la obra de Luis Quintero atractiva y perturbadora, mordaz y contundente.

En palabras de F.M. Cano: “la obra de Luis no es transitoria, no habla del instante sino de leyes generales de un momento global, de lo válido para siempre. Es una obra meditada y meditativa.  Sin pretericiones doctrinales pues nos acerca tanto al hallazgo definitivo como a la eterna duda.”

Blanca SotoPinta New York 1